El evento contó con la participación de 15 empresas, y se desarrolló en un ambiente familiar. Durante la feria, se llevaron a cabo varias charlas enfocadas a la explotación de suelo, la siembra, el sistema invernadero, entre otros temas. La exposición tuvo énfasis a la producción hortícola como lechugas, zanahorias, zapallos, tomates, locotes y otros
Se observó mucha concurrencia de personas, sobre todo de estudiantes, técnicos, productores hortícolas, y personas interesadas en el rubro.
Durante la inauguración, los discursos apuntaron a lamentar el regreso de la lucha de clases, y que existen ataques, lo que afecta a los productores que son de otras nacionalidades. El mensaje fue de paz, justicia y trabajo para todos.
Se destacó que el productor hortícola no es aquel que produce a pequeña escala, sino el que se perfila para producir a gran escala.
LUEGO DE 56 AÑOS
La Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) destacó luego de 56 años, esta se ha convertido en un centro de formación tecnológico de vital importancia, ya que crea colaboración entre el sector privado y público. Además, esta tiene proyectos de reactivar el sésamo, así como otros rubros.
El intendente de Yguazú, Mauro Kawano, habló de que se necesitan tres años para que la producción hortícola empiece a pisar los talones a la producción de soja, y insistió que esta es la meta.
NO AL ASISTENCIALISMO
Por su parte, el ministro de Agricultura, Denis Lichi, habló de que no hay que ayudarle al productor con asistencialismo o regalando semilla, como se ha hecho los últimos años, sino “hay que hacerle producir a los que quieran trabajar, y a los que no quieren trabajar, convencerles que trabaje. El subsidio no es la solución para solucionar la producción agrícola”.
En tanto, Rubén Sanabria, de la coordinadora agrícola, cuestionó la situación crediticia, ya que los intereses a productores llegan hasta el 30%, en los bancos y financieras, siendo una opción poco válida para los labriegos.


