La piña nacional es uno de los rubros más rentables de la agricultura, que con el correr de los últimos cinco años ha presentado un aumento exponencial en cuanto al cultivo y rendimiento. En el 2021, más de 1.000 productores exportaron a la Argentina -su principal destino- unas 40.000 cajas, logrando recaudar cerca de G. 1.400 millones, de acuerdo con los datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
El año pasado se disponibilizaron 30 cargamentos de piña, conteniendo unas 1.400 cajas cada uno; mientras que para este 2022 se estima que en total serán aproximadamente unas 50 cargas, de las cuales se estima que el 70% iría a parar al mercado argentino y el resto quedará para distribución local. Los principales departamentos de cultivo están situados en la zona Norte del país, siendo San Pedro, Concepción y Canindeyú.
Conforme con los registros del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave), los labriegos paraguayos enviaron al exterior un total de 1.863 toneladas de piña en el 2017; 1.794 toneladas en 2018; 2.332 toneladas el 2019; y 1.294 toneladas en 2020.
TRABAS

Sin embargo, para este 2022 los productores se tropezaron con trabas para el envío de la cosecha en marcha, a raíz de la implementación del nuevo Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) que se utiliza desde octubre pasado, en reemplazo del Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI).
Uno de los principales cuestionamientos de los productores paraguayos es que un nuevo esquema de pago en dólares a proveedores establece un periodo de espera de hasta 180 días, tiempo que resulta excesivo para los agricultores. A causa de esta situación, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) y el MAG iniciaron tratativas a pedido de los afectados ante el Gobierno argentino a fin de disminuir ese plazo.
En el marco de este proceso, se concretó una reunión bilateral en Buenos Aires en los primeros días de noviembre. La delegación paraguaya, encabezada por el viceministro de Relaciones Económicas e Integración, embajador Enrique Franco Maciel, puso a conocimiento de las autoridades argentinas sobre las implicancias del SIRA en la producción de nuestro país.
El MRE informó que se evaluaron propuestas para viabilizar las exportaciones paraguayas de productos frutihortícolas -como la piña- de pequeños agricultores y se planteó que se cuente con una alternativa que facilite la transacción lo antes posible, en especial para este sector en específico. Los productores requieren que el plazo máximo se estipule en 120 días.
En representación del país vecino estuvieron el subsecretario del Mercosur y Negociaciones Económicas Internacionales, Federico González Perini, y el subsecretario de Política y Gestión Comercial de la Secretaría de Comercio, Germán Cervantes, entre otros funcionarios. Se comprometieron dar seguimiento al pedido e informar en próximos encuentros.
Las tratativas aún estaban en proceso y la exportación en “stand by”, a la espera de respuestas positivas, caso contrario, se augura importantes pérdidas.
PIDEN INFORMES AL MAG
Por otra parte, la Cámara de Diputados solicitó al Ministerio de Agricultura y Ganadería informes sobre los planes implementados a favor de productores de piña del departamento de Concepción. El pedido fue aprobado por medio de un proyecto de resolución en el espacio de las mociones de tratamiento sobre tablas.
Se pide que la cartera de Estado reporte sobre los avances e inconvenientes en la implementación de los planes de mitigación de riesgos que los agricultores del rubro tuvieron a lo largo de este año. Asimismo, se requiere saber la cantidad de beneficiados con los programas de ayuda desarrollados.
El pedido surge a raíz de las necesidades presupuestarias y legislativas del sector, con el propósito de optimizar la mitigación de los efectos de las pérdidas económicas que se puedan producir, independientemente a la causa. El proyectista es el diputado liberal Andrés Rojas Feris, representante de Concepción.


