Una carga de 28.500 kilos de pomelo, producido en fincas familiares del distrito de General Delgado, departamento de Itapúa, partió a la ciudad de Formosa, Argentina, en los primeros días de junio. Esta operación representa la primera exportación registrada de este fruto con destino a procesos de industrialización, lo que marca un nuevo camino comercial para la agricultura familiar y la diversificación de su canasta exportadora.
El envío fue gestionado por la empresa Frutibras Import – Export y se concretó a través del centro logístico Boreal Puerto Seco, ubicado en el departamento de Presidente Hayes, mediante la conexión vial Falcón – Clorinda. La carga consistió en 50 bolsas big bag, cada una con un peso de 570 kilos.
Durante el acto de partida de la carga, estuvieron presentes autoridades del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), así como representantes de la empresa exportadora.
La presencia institucional respondió al interés del Estado en fortalecer la participación de pequeños productores en los mercados internacionales, a través de la asistencia técnica y el acompañamiento en los procesos de cumplimiento de normas sanitarias y de calidad.
Desde el SENAVE se establecieron los requisitos fitosanitarios necesarios, mientras que la empresa exportadora se encargó del análisis del mercado de destino. A esto se sumó el trabajo realizado por los productores, quienes ajustaron sus prácticas para cumplir con los estándares requeridos.
Uno de los desafíos actuales es asegurar la continuidad de envíos de este tipo, mediante una producción constante y un esquema de mejora progresiva en la calidad del producto. En ese sentido, se vienen implementando programas de fortalecimiento de capacidades técnicas, buenas prácticas agrícolas, protocolos de postcosecha y mejoras en infraestructura de inspección, con el objetivo de facilitar la inserción de nuevos productos en el comercio exterior.
El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, valoró el impacto de esta operación en el ámbito de la agricultura familiar. Indicó que este tipo de exportaciones pueden generar condiciones favorables para dinamizar las economías locales, especialmente en zonas rurales.
NUEVAS OPORTUNIDADES
La exportación de pomelo se da en un contexto donde el país busca ampliar su presencia internacional con productos no tradicionales. El caso del pomelo demuestra que, con una coordinación adecuada, es posible concretar nuevas oportunidades comerciales que hasta ahora no formaban parte del patrón habitual de exportación.
Con este primer paso, Paraguay incorpora un nuevo producto a su historial exportador. Las instituciones involucradas anunciaron que continuarán trabajando para replicar experiencias similares con otros rubros agrícolas, contribuyendo así a una mayor diversificación económica en el ámbito rural.


