La explotación forestal siempre tuvo una relevancia económica importante en nuestro país, pero con el tiempo fue reemplazada por otros rubros, como la ganadería y la agricultura. Sin embargo, en los últimos años volvió a ganar terreno y hay una fuerte tendencia de expansión.
Para expertos en el área, la producción forestal puede llegar a convertirse en un rubro preponderante en nuestro país, pues es señalada como el futuro económico del Paraguay.
El clima altamente favorable, hace que Paraguay sea una excelente opción, pues está ubicado en una cuenca fotosintética muy potente, por lo que la madera crece de manera muy rápida.
Miembros de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama) y del Instituto Forestal Nacional (Infona) señalaron que Paraguay pasó de tener una industria extractiva maderera a una industria de producción forestal con la plantación de árboles de eucalipto.
Este giro fue motivado por empresas internacionales que comenzaron a invertir en la investigación y el desarrollo forestal. Las industrias que procesan esta materia prima están mayoritariamente en la Región Oriental.
Si bien hay plantaciones de pino y otras variedades en Paraguay, el eucalipto acapara el 98% del mercado, debido a que la industria encontró que es un sucesor bastante parecido al cedro y otras maderas, y tiene menor costo de producción.
Otra ventaja de la producción forestal es que por cada 10 a 12 hectáreas de una plantación de eucalipto, se genera empleo para una familia. Si la plantación forestal es para producir madera, se requiere mayor mano de obra, mientras que para biomasa (leña, chips o pellets) se precisa una menor cantidad de mano de obra.
Una de las políticas impulsadas por el Infona para acompañar el crecimiento de la industria forestal es destrabar cualquier trámite relacionado con la actividad de plantación forestal o incentivar al sector financiero para brindar apoyo al sector, garantizando el desarrollo sostenible.
Raúl Legal, titular de la Fepama, afirmó que el rubro de la madera tiene renovado dinamismo, por lo que la apuesta debe ser por un sector forestal formal y con proyecciones a largo plazo, innovando permanentemente, con un comercio justo y llevadero.
Agregó que para lograr el desarrollo sostenible del sector forestal hay que apostar por la trazabilidad y la certificación de las plantaciones y la cadena de custodia en las industrias madereras. Todo esto teniendo en cuenta las enormes potenciales que tiene para la creación de empleos y divisas al país.
Resaltó que para un desarrollo rápido y sostenible, se requiere de un decidido apoyo gubernamental con una política forestal e industrial, que incluya la reconversión de las pequeñas y medianas industrias madereras paraguayas con líneas de créditos a largo plazo y tasas de desarrollo, para la adquisición de nuevas tecnologías que permitan optimizar los procesos industriales, el abaratamiento de los costos y así poder competir con éxito en el mercado.
“En la Fepama, entendemos que las plantaciones forestales y el comercio de la madera serán sostenibles a mediano y largo plazo, por lo que abogamos por la creación de un Fondo de Garantía Forestal (Fogafor), a través de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), que servirá como un instrumento financiero válido que facilitará el financiamiento a las plantaciones forestales a largo plazo”, sentenció.
Sobre las perspectivas que se tienen para los próximos años, estimó que las plantaciones forestales irán en crecimiento por la coyuntura favorable hacia la inversión forestal.
En cuanto a la parte negativa, habló del flagelo del contrabando: “el contrabando es un hecho criminal que perjudica a toda la economía formal y pone en riesgo el empleo digno de muchos paraguayos. Debemos combatir este flagelo, no comprando productos de contrabando. Digamos sí al producto nacional e importado legalmente, digamos no al contrabando”, afirmó.


