El trabajo femenino en comunidades rurales se consolida como un factor clave en la transformación productiva del país, según un estudio de CAF, que evidencia su aporte en la generación de ingresos, el fortalecimiento de emprendimientos locales y la dinamización de sectores estratégicos como el turismo, la agricultura y la producción familiar.
El rol de las mujeres en las zonas rurales de Paraguay está cobrando cada vez más fuerza dentro de la economía nacional. Un nuevo estudio titulado “Mujeres rurales en Paraguay: brechas y oportunidades en sectores productivos estratégicos”, impulsado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), analiza cómo su participación está transformando actividades clave como la producción agrícola, el turismo y los servicios comunitarios.

El informe fue presentado en un encuentro que reunió a autoridades del sector público, representantes de organismos internacionales y actores vinculados al desarrollo rural. En la ocasión participaron el ministro de Turismo, Jacinto Santa María, junto a autoridades de CAF, quienes destacaron la importancia de seguir promoviendo políticas que fortalezcan la autonomía económica de las mujeres y amplíen sus oportunidades de crecimiento.
Turismo comunitario con fuerte liderazgo femenino
Uno de los datos más relevantes del estudio muestra el impacto de las mujeres en el turismo rural. En Paraguay, el 90% de las posadas turísticas que forman parte del Programa Nacional de Posadas Turísticas están lideradas por mujeres, lo que refleja su capacidad de organización, gestión y emprendimiento.
Estas iniciativas no solo generan ingresos directos para las familias, sino que también impulsan el turismo comunitario, permitiendo que visitantes conozcan la cultura local, la gastronomía tradicional y las costumbres de cada región. De esta forma, el turismo se convierte en una herramienta de desarrollo económico y social en comunidades del interior del país.
Presencia creciente en sectores productivos estratégicos
El estudio también evidencia una participación cada vez más activa de las mujeres en sectores como la agricultura, la ganadería, la acuicultura y la actividad forestal. Su incorporación en estas áreas no solo fortalece la producción, sino que también aporta nuevas formas de gestión y organización en el ámbito rural.
Este avance refleja un cambio gradual en la estructura productiva del país, donde las mujeres dejan de tener un rol secundario para convertirse en protagonistas del desarrollo económico local.
Desarrollo territorial más inclusivo
Desde la perspectiva institucional, la Secretaría Nacional de Turismo (Secretaría Nacional de Turismo) destacó que el fortalecimiento del turismo rural y comunitario contribuye a dinamizar las economías locales, preservar la identidad cultural y generar nuevas oportunidades de empleo en el interior del país.


