El avance del sector piscícola impulsa la economía local y amplía el acceso a alimentos saludables. Con mayor demanda y producción en alza, el sector se consolida como alternativa para diversificar ingresos.
La piscicultura avanza con fuerza en Paraguay y se posiciona como un sector estratégico para el desarrollo económico y social, especialmente entre pequeños productores rurales. En una etapa de expansión y consolidación, la actividad no solo genera ingresos adicionales para las familias, sino que también aporta a la seguridad alimentaria y a la creación de empleo en distintas regiones del país.
Este crecimiento será uno de los ejes del IV Encuentro de Productores y Piscicultores del Paraguay, que se realizará el próximo 4 de junio en la ciudad de Santa Rita, Alto Paraná, y que reunirá a referentes del sector para analizar avances, desafíos y oportunidades de un rubro con alto potencial.

Alternativa productiva para el campo
Según explicaron representantes del sector, la piscicultura se presenta como una opción viable para productores que hoy se dedican principalmente a la horticultura. La incorporación de la cría de peces mediante la construcción de tajamares en las fincas permite diversificar la producción, generar nuevos ingresos y asegurar alimentos de alto valor nutricional para el autoconsumo y el mercado interno.
“El crecimiento de la piscicultura genera oportunidades reales de empleo y desarrollo para muchas familias”, señalaron desde la Asociación de Productores de Pescado del Bajo Monday, al destacar que el rubro requiere inversiones relativamente accesibles y mano de obra local.
Demanda en alza y efecto económico
Uno de los factores clave que explica el dinamismo del sector es el aumento sostenido de la demanda. Un caso emblemático se da en Alto Paraná, donde el pescado fue incorporado a la alimentación escolar dentro del programa Hambre Cero, fortaleciendo el mercado para los productores locales.
Este impulso permitió que la producción de tilapia aumente de 1.500 a 2.500 toneladas, un salto significativo que se traduce en mayor movimiento económico, más puestos de trabajo y mejores perspectivas para la cadena productiva.
Nutrición y desarrollo
Además del impacto económico, la piscicultura cumple un rol central en la mejora de la alimentación. El pescado es una fuente clave de proteínas, omega 3 y omega 6, nutrientes esenciales para el desarrollo neurológico infantil y la prevención de enfermedades cardiovasculares, lo que refuerza su valor como alimento estratégico.
Articulación institucional
En este proceso de expansión, la Asociación de Productores de Pescado del Bajo Monday trabaja de manera articulada con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), enfocándose en la promoción del consumo de pescado y en la difusión de los beneficios sanitarios y productivos del rubro.
Con mayor organización, demanda creciente y respaldo institucional, la piscicultura se perfila como un motor de desarrollo sostenible para el Paraguay rural.


