El Covid-19 no debe tomarse a la ligera. Para gestionar los riesgos en las personas y las operaciones, las empresas deben actuar ahora y ser persistentes a medida que la pandemia exista. No se podrá mantener el aislamiento social total por mucho tiempo y cuando retornen a las actividades laborales normales, se tiene que establecer un plan de contingencia en todos los ambientes laborales.
ENTENDIENDO EL COVID-19
El coronavirus (Covid-19) es una enfermedad respiratoria que se ha propagado desde China hacia muchos otros países alrededor del mundo, incluyendo a Paraguay. El primer caso confirmado en nuestro país fue el 7 de marzo. Esta infección puede causar afecciones que varían de moderadas a severas y, en algunos casos, pueden ser fatales. Los síntomas pueden aparecer en tan poco plazo como dos días o tanto como 14 días luego de la exposición.
Los síntomas más comunes de la Covid-19 son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes pueden presentar dolores musculares, congestión nasal, rinorrea, dolor de garganta, dolor abdominal y diarrea. Estos síntomas suelen ser leves y aparecen de forma gradual. Algunas personas se infectan, pero no desarrollan ningún síntoma y no se encuentran mal. La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial. Alrededor de 1 de cada 6 personas que contraen el coronavirus desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Las personas mayores de edad y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, problemas cardiacos o diabetes, tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave. En torno al 2 al 8% de las personas que contrajeron la enfermedad murieron.
¿CÓMO SE PROPAGA LA COVID-19?
Una persona puede contraer el Covid-19 por contacto con otra que esté infectada. Puede propagarse de persona a persona a través de las gotículas procedentes de la nariz o la boca que salen despedidas cuando una persona infectada tose o exhala. Estas gotículas caen sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, de modo que otros pueden contraer la enfermedad si tocan estos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca. También pueden contagiarse si inhalan las gotículas que haya esparcido una persona con Covid-19 al toser o exhalar. Por eso es importante mantenerse a más de 1 metro de distancia de una persona infectada.
El punto clave en esta cuestión de propagación es que muchas personas infectadas pueden no saber aún que lo están porque todavía no presentan síntomas, o porque serían asintomáticos, o porque solo presentan síntomas leves. Por eso, en esta situación actual de contaminación comunitaria, todos debemos considerarnos potenciales contaminadores hasta demostrar lo contrario.
¿CÓMO PREVENIR EN EL ENTORNO LABORAL?
Existen pautas de acción preventiva que se debe aplicar en todos los ambientes laborales por igual. Lo ideal es desarrollar un plan de contingencia que incluya el análisis de cada empresa para:
– Identificar las posibles fuentes de contaminación con el virus dentro de la empresa (clientes, visitas, transportadores, proveedores, trabajadores que viajan por motivos laborales, o los que regresan del exterior).
– Identificar grupos de riesgo entre los trabajadores (adultos mayores, hipertensos, diabéticos, cardiópatas, portadores de neumopatías, gestantes) para dar una protección especial a los mismos.
– Idear un protocolo en el caso de que hayan trabajadores con reposo médico o en periodo de cuarentena para cubrir los puestos durante ese periodo de ausencia.
– Evaluar la posibilidad de mantener a algunos trabajadores en sus hogares, fomentando el formato de teletrabajo.
– Evaluar cambios de horarios, siempre que se pueda, cubriendo puestos con la menor cantidad posible de trabajadores por turno para disminuir la aglomeración.
– Minimizar el contacto entre los trabajadores, clientes y personas atendidas sustituyendo las reuniones tradicionales por las comunicaciones virtuales.
– Cancelar los viajes que no sean esenciales o imprescindibles para el desarrollo de la empresa.
– Hacer una campaña de concientización para fomentar el lavado e higiene de manos correcto, disponibilizando todos los elementos necesarios: lavamanos, alcohol en gel, alcohol al 70 en spray, pañuelos desechables, etc.
– Fomentar la higiene constante de todos los elementos de trabajo que se manipulan dentro de la empresa, como ser: mesas, cerraduras, teclados, mouse, interruptores, herramientas, elementos del comedor, dispensadores de agua mineral, controles, botones, etc.) y desalentar, en lo posible, que esos elementos sean manipulados por más de un trabajador.
– Aplicar medidas de control de ingeniería que sean posibles: separación de espacios laborales para que ocupe 1 (un) trabajador por cada metro cuadrado (m2), aumentar la ventilación de las salas, instalar filtros de aire, instalar cubiertas plásticas como barreras, marcar áreas específicas de desplazamiento para clientes, visitantes, etc.
– Proveer de manera gratuita a los trabajadores los elementos de protección individual (EPI) que sean necesarios, tanto para los riesgos laborales habituales de sus puestos como para el riesgo del contacto con secreciones respiratorias.
– Educar a los trabajadores sobre el Covid-19: factores de riesgo, síntomas, complicaciones, manejo en caso de sospecha de estar infectado.
– Idear un protocolo de acción en caso de sospechas de trabajadores infectados, para la identificación (con reportes autónomos, anónimos o, aislamiento y seguimiento de contactos del mismo. En este punto es importante dar apoyo al cumplimiento de la cuarentena y asegurar que esta medida no afecte la estabilidad laboral del trabajador.
El empleador debe alentar y dar tranquilidad al trabajador que deba aislarse en caso de presentar síntomas o de ser un contacto de otro compañero infectado.
– Informar al trabajador cómo se procederá a la gestión de su reposo médico o medida de cuarentena en cuanto a la remuneración que corresponda a partir de su seguro médico social.
Para ayudar a los empleadores a determinar las medidas de prevención específicas de acuerdo a la actividad laboral, la OSHA (Occupational Safety and Health Administration) dividió las tareas de trabajo en cuatro niveles de exposición al riesgo: muy alto, alto, medio y bajo.
-Riesgo Bajo: son aquellos que no requieren contacto con personas que se conoce o se sospecha que están infectados ni tienen contacto cercano frecuente con el público en general. Los trabajadores en esta categoría tienen un contacto ocupacional mínimo con el público y otros compañeros de trabajo. Ejemplos: oficinistas, depositeros, salones comerciales pequeños, domesticas, jardineros, fumigadores, agricultores, ganaderos, técnicos de instalación o reparación, etc.
-Riesgo Medio: incluyen aquellos que requieren un contacto frecuente y/o cercano con personas que podrían estar infectadas, pero que no se conoce o se sospecha que portan el Covid-19. Ejemplos: fabricas, industrias, escuelas, colegios, universidades, grandes centros comerciales, supermercados, aeropuertos, oficinas estatales, entidades públicas, bancos, hoteles, lugares de ocio y recreación, centros deportivos, grandes obras de construcción civil, policías, guardias, estaciones de peajes, etc.
-Riesgo Alto: son aquellos con un alto potencial de exposición a fuentes conocidas o sospechosas de Covid-19. Ejemplos: colaboradores de servicios de salud, como camilleros, recepcionistas, administradores hospitalarios, recolectores de residuos hospitalarios, operadores de ambulancias, trabajadores de funerarias y/o morgues, personal de limpieza hospitalaria, y todos los médicos, enfermeros y bioquímicos que trabajen en servicios que no sean los directamente vinculados con la atención a pacientes con coronavirus.
-Riesgo Muy Alto: son aquellos con alto potencial de exposición a fuentes conocidas o sospechosas de Covid-19 durante procedimientos médicos específicos, trabajos mortuorios o procedimientos de laboratorio. Ejemplos: todos los médicos, enfermeros y bioquímicos que trabajen en servicios que sean los directamente vinculados con la atención a pacientes con covid-19 como ser: urgencias, medicina familiar, clínica médica, pediatría, infectología, y Unidades de Terapia Intensiva (UTI). También se incluyen en este grupo a los odontólogos, cirujanos maxilofaciales, y los que trabajen con manipulación de cadáveres infectados para autopsias.
Las diferencias principales entre estos grupos de riesgo radican en el tipo de equipo de protección individual a utilizar y las medidas de ingeniería a ser aplicados.


