Cultivar sin utilizar un terreno puede tener ventajas, sobre todo si tenemos en cuenta que las estimaciones de crecimiento de la población mundial es que llegaremos a unos 15.000 millones de personas para el 2070, y esas son muchas bocas que alimentar. Al utilizar cultivos de este tipo podemos hacerlo en alturas. Es decir, podemos poner las plantas en distintos niveles y sobre un mismo espacio.
Además podemos ser capaces de evitar que sequías, inundaciones, plagas, etc., afecten a la producción. Esto hará que se pierdan menos las cosechas y que seamos más eficientes en la producción de alimentos. Todo esto llevaría a una mejor producción y mejores precios para los consumidores.
Quizá lo más interesante sea que pueden mejorar la textura a las verduras, para hacer que las hojas sean más suaves o más crujientes. Es posible que todavía quede algún tiempo para que algunas de esas lechugas u otras verduras lleguen a los supermercados de todo el mundo. Y puede ser una gran idea de cara al futuro.
En este 2017, en una fábrica de Japón ya llegaron a producir hasta 30.000 lechugas en un solo día y en cinco años se estima que se alcanzará la increíble cifra de medio millón de lechugas al día. La empresa Philips tiene un próspero negocio en la iluminación LED de este tipo de instalaciones que permite a los agricultores controlar la producción, al tiempo que ahorran entre un 30 y un 50% de energía. Otras compañías como Panasonic también disponen de inversiones en estas fábricas con paneles solares y equipos informáticos.

¿En Paraguay contamos con esta tecnología?
En Paraguay, en el departamento de Canindeyú, localidad de Katueté, hay algo similar a la tecnología LED. Se trata de la producción de lechugas bajo el sistema hidropónico, esto significa colocar la planta en un recipiente con agua y minerales, apoyado con una luz artificial, en lugar de suelo agrícola, con lo cual se logra hasta 11 cosechas al año, pero para eso se necesita una metodología de producción efectiva, con el uso de tecnología, para alcanzar rendimientos acordes a la demanda del mercado.
Hoy la producción de lechugas es sustentable y se cuenta con invernaderos para el trabajo. El 90% de la producción son lechugas, por la facilidad de producirlas y además el mercado solicita la verdura todo el año.
Para producirlas bajo el sistema hidropónico no se requiere de mucho espacio, ya que en un terreno de 36 metros de largo por 30 metros de ancho, puede obtenerse 8.500 plantas de lechuga. Es importante atender la distribución del agua, recurso indispensable para este emprendimiento, pues, a través del líquido vital, llegan los nutrientes y fertilizantes a las raíces de la planta.


