Por: Ricardo Allebrandt y Guillermo Meurer.
En la mayoría de los casos, ese análisis es utilizado para la recomendación de encalado y dosis de NPK, que contemplan apenas 5 nutrientes esenciales para la nutrición de plantas. Sin embargo, son 14 nutrientes que las plantas necesitan para completar su ciclo.
Cuando hablamos de nutrición vegetal se debe considerar la extracción y exportación de nutrientes cada vez que el suelo se utiliza para cultivar . Por eso es importante saber los niveles que tenemos en suelo, y de ahí partir a la aplicación de los nutrientes que son necesarios.
Para amplificar mejor se puede comparar con una actividad común del ser humano, como ir al médico y hacerse un análisis para saber qué tiene el cuerpo y qué le puede faltar. Es por eso es importante hacer un análisis de suelo por lo menos a cada dos años para saber los aspectos a corregir.
Un punto muy importante es recordar la nutrición de Azufre y Boro que son dos nutrientes esenciales. Para altas productividades es considerable un nivel de Azufre 15 mg/dm3 y el Boro es 1 mg.
El Azufre está en la composición de proteínas, aminoácidos y formación de enzimas en el caso de la soja, que tiene una extracción por la planta de 15 Kg/ton de granos.
Mientras que el Boro, considerado el macro de los micros, participa de la pared celular junto con el Calcio. Actúa como cemento y el Calcio como ladrillo, además de germinación de polen y crecimiento del tubo polínico y ayuda en la reducción de toxoides de aluminio en las raíces. A pesar de tener una extracción de 77 g/ton no deja de ser un nutriente esencial.
Debido a cuestiones de región y suelos tropicales llevan a tener pérdidas en exceso principalmente por lixiviación, es decir, descienden en el perfil de suelo rápidamente. Eso debido a que cuando se convierte en fuentes absorbidas por las plantas, sulfato (SO₄²-) en el caso del Azufre que oxida y Acido Borico (H₃BO₃) en el caso del Boro por temperatura y por acidez.
Esto quiere decir, tienen carga negativa y neutra, entonces no participa CIC (capacidad de intercambio catiónico). Además de ambos nutrientes tienen baja movilidad en floema, lo que se traduce en baja eficiencia para nutricionales las aplicaciones foliares de dichos elementos.
Es importante buscar una nutrición adecuada que condicen con los rendimientos deseados y atender a la dinámica de ambos nutrientes en suelo y planta, muchas veces pagar más barato por una fuente poco eficiente es pagar más caro.
Hay una regla denominada cuatro C (4C’S): fuente correcta, dosis correcta, época correcta y local correcto, que se debe tener en cuenta, además de ascender a los factores ambientales, económicos y sociales.




