¿Eres feliz con la vida que estás llevando?

Facebook
LinkedIn
WhatsApp

Tus actividades diarias, ¿te mantienen demasiado ocupado como para ver las oportunidades que se te presentan para ser feliz? La plena felicidad no es un estado; es, más bien, un camino y que debemos revisar hoy.

En nuestro entorno son muchas las oportunidades que hay, y que podemos alcanzar para nuestra alegría. ¿Has puesto tantas condiciones a la felicidad que ni siquiera tienes tiempo como para realmente vivenciarla?

¿Te has puesto a pesar lo valioso que es tu tiempo? ¿Tan agotado estás de luchar por alcanzar el éxito, que no puedes apreciar las grandes cosas que ya tienes en tus manos, y que representan una enorme abundancia?… El hecho es que,  aunque nos suene duro, en este mundo solo estaremos por una vez.

En nuestro transitar por la vida, no es tan malo el camino más malo, si por él vamos a nuestra meta propuesta.  Que no nos detenga si en algún momento se nos hace oscuro, porque es con la luz que hay en nosotros que iluminaremos nuestro andar; porque es tan terrible la oscuridad que podría rodearnos, sino la que en nosotros habita… ¡Que nos detenga el hecho de que en algún tramo se ha hecho oscuro! Esa luz que nos ayuda a avanzar y que ilumina desde afuera ilumina, es bella, pero más bella es la que asoma en nuestros ojos, y que viene desde adentro. Con la luz que hay en uno mismo, es posible iluminar nuestro andar.

Cuando hay camino, no dejemos de marchar, y si no hay uno claro, que sean nuestros pies que abran el nuestro. No exijamos más camino para andar en una jornada, porque es la propia luz la que nos hace ver lo necesario.

Que nos quede claro que no podremos saber si hay camino, si nuestros  pies no han andado. Ni sabremos si hay luz si nuestros ojos no se han abierto. Y, desde luego, el camino elegido no será tan bueno, o más bueno, si por él no nos es posible llegar a destino.

Que la lámpara de nuestro interior se mantenga encendida porque, si arde esa llama,  caminaremos en la luz aun en medio de tinieblas. Contrariamente, si la llama de nuestra lámpara interior se apaga, en medio de la luz caminaremos a oscuras.

Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un abrazo, que Dios te sonría y permita que prosperes en todo lo que emprendas, y derrame sobre ti, Paz, Amor, Salud, y mucha Prosperidad.

 

Claudio Valerio

© Valerius

Agricultura

Publicaciones en Digital

Edic. Nro. 146

La batalla por la productividad

Edic. Nro. 145

Criptominería legal vs ilegal
La industria silenciosa que consume la energía del país.

Edic. Nro. 144

La era de la inteligencia artificial (IA)

Edic. Nro. 143

El gol de la economía, la fuerza de la albirroja

Edic. Nro. 142

El Investor Pass, Un imán para negocios globales.

Edic. Nro. 141

El nuevo mapa industrial de Paraguay

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

Tambien te puede interesar...