La inteligencia artificial (IA) está dejando de ser una promesa futurista para convertirse en una herramienta concreta de transformación económica en Paraguay. Desde el sector industrial hasta la banca, pasando por la educación y la inclusión digital, la IA comienza a redefinir los modelos productivos del país. ¿Está Paraguay preparado para esta revolución?
En América Latina, el avance de la IA está siendo desigual, al considerar que países como Brasil, México y Chile han invertido en infraestructura digital, centros de investigación y marcos regulatorios. Paraguay, aunque con menor escala, está comenzado a posicionarse en este ecosistema emergente.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la IA podría aumentar la productividad en América Latina hasta en un 30% en sectores como agricultura, manufactura y servicios financieros. En Paraguay, donde el agro representa más del 25% del PIB, el impacto podría ser transformador si se logra adaptar la tecnología al contexto local.
Con respecto a las fuentes de trabajo, estimaciones del BID refieren que aproximadamente 800.000 empleos en Paraguay estarán directamente expuestos a las tecnologías de IA en 2025, cifra que podría escalar a 1.5 millones en la próxima década. Este fenómeno no es una amenaza por la automatización, es una oportunidad para la reconversión laboral y el fortalecimiento de competencias digitales, que serán esenciales para aprovechar los beneficios que trae la inteligencia artificial.
Uno de los desafíos más urgentes en nuestro país es garantizar que la IA no reproduzca ni amplíe las desigualdades existentes. Silvia Morimoto, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), advierte que los modelos de IA actuales suelen estar entrenados en idiomas ajenos a la realidad paraguaya. El guaraní, lengua oficial hablada por más del 70% de la población, está prácticamente ausente en los sistemas de procesamiento.
Por otra parte, durante el Foro Internacional sobre Innovación e Inteligencia Artificial en Iberoamérica, realizado en Asunción en mayo de este año, el viceministro de Industria, Marco Riquelme, presentó la visión del gobierno sobre el papel de la IA en la transformación industrial. Sostuvo que la IA puede optimizar procesos, reducir costos operativos y abrir nuevos mercados para las empresas.
El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) ha lanzado programas de capacitación en IA aplicada a la manufactura, logística y análisis de datos. Además, se están desarrollando parques industriales con infraestructura digital para atraer inversiones tecnológicas.
Banca, servicios y logística: los pioneros
En lo que refiere al sector financiero, este ha sido uno de los primeros en adoptar soluciones basadas en IA. En la Primera Convención Bancaria del país, el profesor Lucas Pussetto del IAE Business School explicó cómo los algoritmos de IA están mejorando la previsión de demanda, la gestión de riesgos y la atención al cliente.
Además, empresas de logística y comercio electrónico están utilizando IA para optimizar rutas, prever comportamientos de consumo y automatizar procesos. Esta adopción temprana está generando un efecto demostrativo que podría acelerar la incorporación de IA en otros sectores.
Desafíos en educación
A pesar de los avances, Paraguay enfrenta una brecha significativa en formación de talento especializado. Según datos del Observatorio TIC, menos del 5% de los estudiantes universitarios están matriculados en carreras vinculadas a ciencia de datos, inteligencia artificial o ingeniería de software. Para cerrar esta brecha, universidades como la UNA y la UCA han comenzado a ofrecer diplomados y cursos cortos en IA, muchos de ellos en alianza con plataformas internacionales.
Regulación de la IA
El proceso de regulación de la inteligencia artificial en Paraguay está en una etapa avanzada con la presentación de un proyecto de ley integral que establece normas claras para la creación, adopción y uso ético de la IA.
Este marco normativo tiene como objetivo fundamental garantizar que la inteligencia artificial se desarrolle en un entorno que proteja los derechos y libertades individuales, prevenga la discriminación y la manipulación de datos. Asimismo, que asegure que los beneficios de esta tecnología sean accesibles para todos los sectores de la sociedad.
El modelo regulatorio paraguayo se inspira en los estándares internacionales más rigurosos, especialmente en el enfoque basado en riesgos promovido por la Unión Europea, que prioriza la supervisión proporcional según el impacto de la tecnología. Además, esta regulación se posiciona para fortalecer la integración con leyes de protección de datos, privacidad y propiedad intelectual, generando así un entorno seguro y confiable que fomente la innovación a gran escala.
Condiciones favorables
Igualmente, nuestro país aspira a convertirse en un nodo tecnológico regional en IA, impulsado por condiciones favorables como el excedente energético hidroeléctrico, que permitiría albergar grandes centros de datos con bajo costo y alta eficiencia energética. Este posicionamiento abriría a Paraguay nuevas oportunidades de negocios y alianzas internacionales, inscribiéndolo como un actor estratégico en la economía digital latinoamericana.
Retos y perspectivas
A pesar de estos avances, Paraguay enfrenta varios desafíos para consolidar un desarrollo sostenible de la inteligencia artificial. Entre ellos se destaca la necesidad de crear organismos reguladores autónomos y especializados que garanticen la supervisión eficaz, además de incentivar la investigación científica.
La capacitación enfocada en competencias digitales es prioritaria para preparar a las nuevas generaciones y trabajadores para el mercado laboral del futuro. Evitar que la AI propague sesgos o información errónea será otro desafío esencial, que requiere políticas públicas alineadas con estándares internacionales y la participación activa de todos los actores sociales.
¿Qué futuro queremos?
Paraguay está en una fase crucial donde la regulación, la inversión estratégica y la preparación de capital humano convergen para posicionar la inteligencia artificial como motor de crecimiento económico, desarrollo productivo y bienestar social. Su impacto dependerá de las decisiones que se tomen hoy.
El país tiene la oportunidad de construir un modelo de innovación inclusivo, ético y adaptado a su realidad. Para lograrlo, será clave fortalecer la infraestructura digital, invertir en educación técnica, y fomentar la colaboración entre sectores.


