A causa del cambio climático, está cambiando hasta el propio funcionamiento de los sistemas o etapas agrícolas. El rendimiento de los cultivos está disminuyendo, se están modificando las temporadas de siembra, sus resistencias y cada vez hay más enfermedades que amenazan las producciones.
Recientemente, el Dr. Leonidas Minetti, director del Centro Climatológico Sudamericano, dictó charlas sobre Climatología, haciendo referencia a las “Perspectivas Climáticas de Paraguay para la Campaña Agrícola 2023-2024”, en Ciudad del Este y Asunción. Durante su ponencia, también hizo mención a ciertas alteraciones que generan algo de inseguridad para las actividades en el campo.
Advirtió, las perspectivas indican que los próximos meses, hasta febrero del 2024, tendríamos periodos más lluviosos que secos, lo que podría arrojar como resultado un “colchón de agua” en el mes de diciembre.
No hay forma de frenar a la naturaleza, sin embargo, con una muy buena preparación y adaptación se puede mitigar algunos efectos del clima, ya que la prevención aún es un sueño.
Con esto, una vez más vemos la necesidad de una planificación a largo plazo y la intervención gubernamental, incluyendo un seguro de cosechas ¿Por qué no?
La planificación debe iniciarse ya, pues los productores se verán enfrentados nuevamente con los crecientes desafíos de adaptación y cambio climático. Para lograrlo, también será necesario disponer de mecanismos de financiación audaces y una muy buena gestión de las instituciones relacionadas al sector agrícola.


