Tips para iniciarse correctamente al mundo de los vinos

La Argentina es un país excitante y fantástico; tierra de la Pampa inmensa y de los bellos paisajes de la Patagonia, de la carne, del “Asado” y el “Asado de tira”; la tierra de Maradona y la pasión por el fútbol; la tierra del “Tango” y la Milonga. Pero, además, la Argentina es una tierra de excelentes vinos y siempre, siempre, habrá una ocasión, un lugar en donde siempre habrá una buena razón para brindar.

En esta oportunidad, les voy a comentar, para estos días fríos que restan y soleados por venir, algunos secretos acerca del vino; el nuevo elixir de la juventud, el vino (del latín vinum) es una bebida hecha de uva, a partir de la fermentación alcohólica de su zumo o mosto.

Claudio Valerio, columnista.


En invierno, tiempo frío, es necesario que nos alimentemos con platos elaborados, son muchas las personas que prefieren un buen plato de sopa caliente, como también guisos, carnes al horno o, para los vegetarianos, un apetitoso guiso de lentejas, siendo una buena opción la calabaza al horno. Todos estos sin azúcar añadido, de manera de evitar que se sumen calorías al plato. Para acompañar a estas comidas, nos podemos valer de unos vinos estructurados, algo más potentes; más, en general, los tintos, ya que estos son los que dan sensación de bienestar y al cuerpo aportan una sensación de “estar abrigados por dentro”; también son los que mejor maridan (conceptualmente, armonizan y/o unen) mejor con los platos invernales. Así, con todo esto, podemos que estar preparados para afrontar las bajas temperaturas, máxime en estos tiempos donde debemos extremar cuidados y más de lo habitual.

Los vinos ideales para este tiempo son aquellos que puedan percibir con más cuerpo, que no sean tan fáciles de beber, por consiguiente que hayan sido criados algunos meses en barricas de roble, y la pregunta que se estarán haciendo es cómo elegir este tipo de vinos. Como ya les aconsejé en otra oportunidad, siempre deben leer la contraetiqueta para cerciorarse si tiene paso por barricas o directamente que en la etiqueta frontal tenga escrita la palabra “Reserva”, ello significa que tiene al menos 12 meses de crianza en barricas de roble.

A modo de consejo, y teniendo en cuenta que debemos beber moderadamente, es producente probar, mientras se cocina, una copa del vino que se haya elegido para esa comida y hacerlo en una medida degustación; luego, en el transcurrir del almuerzo o cena, acompañar a ese vino con el plato terminado. De esta manera, será posible tener sensaciones diferentes en el paladar por beber el vino y luego maridando con el plato.

Otro dato importante, y por el cual el consumidor no disfruta totalmente del vino, es la temperatura de servicio de los vinos tintos, aunque es extensiva y, como regla general, para degustar los vinos blancos, rosados y, como se dijo, los tintos. Se debe tener en cuenta la época en la cual estamos, ya que uno de los motivos de no gozar de los placeres que nos da el vino, es porque no se sirve a la temperatura correcta.

Continuando con los tintos, por ejemplo, si en verano abrimos un vino tinto que tenemos guardado (no aplicable esto en caso que sea en una cava eléctrica), seguramente con la temperatura exterior, ese vino subirá unos grados y no será agradable en boca; en cambio, si por unos minutos lo guardamos en la heladera, llegará a estar a la temperatura justa, o próxima. Contrariamente a esto, si es que en estos días invernales, tenemos el vino en un lugar de la casa que no está calefaccionado, que tampoco se encuentra en reposos en la cocina, donde habitualmente encendemos el horno y hornallas, el vino tinto estará a la temperatura admisible, próxima a la justa y, dependiendo si es un tinto joven, con paso por barricas o muy evolucionado, las temperaturas ideales, según manual, son las indicadas a continuación:

Temperatura de servicio de los vinos tintos:
Vino tinto joven entre 12 y 14°C
Vino tinto joven dulce entre 10 y 12°C
Vino tinto con paso por barricas (menos de 12 meses) entre 14 y 16°C
Vino tinto con paso por barricas (12 meses = Reserva) entre 16 y 18°C
Vino muy evolucionado (con gran potencial de guarda) entre 18 y 20°C

Sin lugar a dudas, la temperatura es un elemento fundamental para disfrutar del vino.

Pero hay que destacar algunos condicionantes. En primer lugar, es subjetiva y lo es porque las papilas gustativas de cada uno y su personal gusto llevarán lógicamente a preferir unas temperaturas u otras. Pero, que sea algo personal no quiere decir que no debamos dedicar un tiempo y reflexión a encontrar las temperaturas idóneas para disfrutar de nuestros vinos.

El segundo condicionante es que en el vino no hay una temperatura única. Dependerá del tipo de vino ante el que nos encontremos. Por lo tanto, la temperatura de los vinos tintos será distinta a la de los vinos blancos y, también, la temperatura cambiará de tratarse de un vino dulce o de un espumoso, los que admitirán temperaturas más frías.

Por último, cuando estamos ante grandes vinos, más vale pecar en darle 1º o 2ºC más de temperatura por encima de la recomendación general, que quedarse por debajo. Esto nos permitirá apreciar el potencial del vino, sobre todo en aromas.

Cada vino tiene su temperatura ideal de servicio. Desde el punto de vista del consumidor de vinos, es muy difícil y quizá incluso exagerado tratar de conocerlas y aplicarlas. No es necesario sacar el termómetro cada vez que vamos a tomar una copa, pero es importante no cometer grandes errores y servir vinos a temperaturas muy distintas, ya sea por muy elevadas o muy bajas. Por este motivo es aconsejable tener presente la tabla de temperaturas de consumo óptimo de los vinos de más arriba, como así también conocer la temperatura de tu hogar.

También se pueden utilizar fraperas con hielo para bajar un poco la temperatura donde podemos controlar más fácilmente que si optamos por dejar el vino en la heladera.

En todo caso, el uso de termómetro es recomendable como entrenamiento, especialmente para ayudarnos, al menos al principio, a crear un mapa mental sobre las temperaturas, que luego con la experiencia nos dirá si el vino está demasiado frío o caliente. Aunque tampoco hace falta ser extremadamente rigurosos.

Por Claudio Valerio

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