En la culinaria, ¿a qué saben los insectos?

La entomofagia es el hábito de alimentarse con insectos o bien la práctica de comer un plato de comida a base de recetas con insectos.

Por Claudio Valerio

Si bien a primera vista nos provocan repulsión, el hecho es que muchas variedades de insectos son comestibles y, para determinadas culturas, ellos son un manjar exquisito.
Si bien actualmente son más de 1.900 especies de insectos comestibles que se consumen por todo el mundo, este guarismo va en aumento progresivamente a medida que se concluyen estudios sobre esta cuestión.

Los insectos van invadiendo gran parte de las mesas occidentales. Y no solo esto; la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), por su elevado contenido en proteína, recomienda el consumo de insectos para combatir el hambre. El organismo apoya y afianza la seguridad alimentaria, desenvolviendo formas de producción de alimentos que, en el futuro, podrían aplicarse para evitar que millones de personas dejen de sufrir por hambre.

En países como México, China, Japón y, lo mismo que en los países tropicales, a los insectos se los consumen y hasta se consideran auténticos manjares.
De las tantas especies de insectos comestibles, los más consumidos son las abejas, las orugas, escarabajos y hasta las hormigas. Para muchas dietas locales, a estos insectos, por su sabor, se los considera auténticas delicatesen; al punto que algunas especies tienen precios prohibitivos, tal el caso de los huevos de hormiga tejedora de Asia del Sud, o de la oruga de la mariposa emperador en África Austral.

La gastronomía malauí (o Malawi), que es un país del sureste de África, sin salida al mar, antiguamente conocido como Nyasalandia, abarca alimentos y técnicas culinarias propias de sus habitantes. En el Libro de Cocina Africana, por ejemplo, se mencionan algunas recetas basadas en animales invertebrados, incluyendo larvas de gorgojos de la palma, cocinados a la parrilla, así como también termitas asadas.
En países como Camboya, Vietnam, Filipinas y mismo China, se consume el balut, que es un huevo de pato, ya fertilizado, en el que su interior aloja un embrión de 18 días, y que se cuece de la misma manera que un huevo cocido.

En Japón, se puede disfrutar el shirako que es una comida japonesa y que forma parte de las más preferidas y populares. Compuesta de semen del pescado, normalmente de rape o pez globo, de un sabor exquisito que emula al caviar.

En algunas partes de África y Asia, donde se cocinan una gran variedad de insectos, también poseen excepciones, como el caso de mariposas, escarabajos, abejas, avispas, saltamontes, hormigas, orugas, polillas y grillos. En el caso del Picudo rojo, es un escarabajo comestible más consumido del África subsahariana.

En otras latitudes también los insectos resultan ser una excentricidad. Tal el caso de México, en donde gastronómicamente la predilección por ellos se ve reflejado en sus recetarios. Esta pasión se vislumbra por el consumo de sus larvas de hormiga (escamoles), saltamontes (chapulines), o sus gusanos de ágave (generalmente conocidas como suculentas).

En el caso de Colombia, de la tierra surge algo que los campesinos codician mucho más que cualquier otro cultivo y que son sus hormigas culonas. Son hormigas con alas y una cola prominente. A las reinas de la colonia, como a las ‘princesas, se las tuestan vivas al fuego y se sazonan con sal. Con este procedimiento se consigue obtener darles un gusto parecido al maní, aunque también pueden ser utilizadas en preparaciones de salsas para carnes. En Perú existe una especie de hormiga, la Siqui sapa peruana, que tienen un abdomen prominente y, después de haberlas limpiado, se asan hasta que se les quita la humedad para posteriormente freírlas en sal y manteca.
En Australia, el insecto comestible más calórico es la hormiga tejedora, que tiene un llamativo color verde en su abdomen.

En cualquier caso, si bien los caminos de la gastronomía son misteriosos, hay acuerdo en que de los centenares de especies de insectos utilizados como alimento humano en todo el mundo los insectos, como alternativa, dista mucho de ser un alimento únicamente consumido en períodos de hambre, puesto que ya es un hecho su inclusión en la dieta habitual, como fuente de proteínas, y sabrosa comida.

COMMENTS