Ítems para el correcto manejo reproductivo del ganado lechero

La producción de vacas lecheras tiene un protocolo sanitario a cumplir, aunque lo importante es lograr el ternero al año en primer lugar. Seguido a esto, para que el productor logre la producción eficiente habrá que tener en cuenta algunas prácticas específicas.

Dr. Neri Alonso – Especialista en producción lechera

Desde el punto de vista académico, los partos deben ser entre abril, mayo y junio. Esto quiere decir que las tareas de detección de celo e inseminación son desarrolladas pposteriormente. Luego, al siguiente año, cuando las vacas están por parir, los alumnos hacen el correspondiente seguimiento al vacuno.

CONTROL REPRODUCTIVO

A partir del parto, ya es necesario realizar el control reproductivo de la vaca, de tal modo que a los dos meses, pueda estar nuevamente en servicio y volver a preñarse. Entonces, se procede a la palpación del animal y se diagnostica si está en condiciones. En el caso de presentar inconvenientes, se hace el tratamiento y, a partir de allí, se elabora el plan de inseminación artificial. En la parte reproductiva existen varias opciones, una de ellas es mediante la monta natural. En este caso, los toros deberán estar sanos; lo que significa que pasaron sin problemas los controles de enfermedades reproductivas. Todo queda registrado en planilla. Aparte de eso, hay que anotar las fechas de servicio de las vacas para saber cuándo hay que dejar de ordeñar (a los 7 meses de preñez) para tener calendarizado y hacer el manejo que corresponda.

En el caso de la inseminación artificial, también puede hacerse con monta natural. Así, habrá que diagnosticar el celo en las vacas, lo cual se da en horas de la tarde (17:00 o 18:00) y primeras horas de la madrugada. Se debe atender muy bien porque el celo en la vaca dura cuatro a seis horas. Si al operario se le pasa el celo, tendrá un retraso para la inseminación.

MATERIAL SEMINAL

Para el servicio de las vacas, lo fundamental es conocer el tipo de semen que se va a utilizar. Hoy en día existe la posibilidad de contar con material mejorador. Entonces, uno busca, de acuerdo al tamaño del animal, un toro mejorador de la raza. “Por ejemplo,

si notamos una conformación cuyos ísquiones son un poco altos, buscaremos un toro que los tenga más bajos. También habrá que analizar los miembros posteriores, las ubres, entre otros”. En vaquillas de primera parición, se recomienda usar toros cuya descendencia no sea muy grande para evitar la dificultad de parto, mientras que en vacas adultas, es posible utilizar toros de mayor tamaño. El peso normal de un ternero Holando es de 35 y 38 kg, en promedio. No obstante, hay toros que dan crías de 45 y 50 kg, entonces habrá que analizar con que tipo de hembras se utilizará determinado macho.

AYUDA AL PARTO

En los tambos también es frecuente la ayuda al parto, porque cuando la hembra va a entrar en proceso de alumbramiento será importante intervenir inmediatamente. El proceso de parto lleva unas cuatro a seis horas. Allí, habrá que trabajar con técnica y el uso de los elementos e instrumentales adecuados.

DETECCIÓN DE CELO

Debido a que la detección de celo resulta dificultosa, una de las estrategias es la utilización de un toro con prepucio desviado. Entonces, el ejemplar puede hacer la detección natural de celo; es decir, que monta a las vacas sin penetrarlas. Otra forma de detección es mediante la sincronización del celo. Para ello, hay que trabajar con el profesional veterinario para ver las condiciones de las vacas. Se hace la palpación o la ecografía y, luego, se planifica la sincronización con prostanglandina o mediante IATF.

La vaca debe tener la condición corporal de tres para arriba, al tiempo de mantener su peso para entrar constantemente en celo. Cuando llegue al parto, tendrá que mantener una buena condición corporal para recuperarse rápidamente y entrar en celo nuevamente.

MANEJO DE LA VACA

Una vez que la vaca recibe el servicio de monta natural, 18 a 21 días después hay que estar atento si la vaca vuelve a entrar en celo. De ser así, habrá que controlarla, ya que puede dar un falso celo o tal vez quedó preñada. Si no hay celo a los 30 días, puede realizarse una ecografía para la confirmación de la preñez y, en caso de palpación, se ejecuta a los 40 y 60 días del servicio. No obstante, si la vaca no se preñó, nuevamente se procede al trabajo de inducción al celo para intentar preñar a la vaca. El requerimiento en ganadería es que la vaca tenga una cría al año. Por ende, esto significa que antes de los 100 días debe volver a preñarse. Sin embargo, dos meses, es el periodo en que debe descansar el útero de la vaca (involución uterina). Entonces, tenemos solo uno o dos celos para aprovechar después de los 45 días, para lograr una cría al año.

REGISTROS

Es importante tener el registro de cuándo fue inseminada la vaca y cuándo hay que secarla. El requerimiento es dejar de ordeñarla dos meses antes de la fecha de parto. Esto quiere decir que el productor dejará ordeñar hasta los siete meses de gestación y, en el último tercio es donde crece más el ternero. Y se deja de ordeñar para que los nutrientes vayan al mantenimiento de la vaca y al desarrollo de la cría.

PRODUCCIÓN DE LECHE Y SECADO

La producción de leche en la vaca llega a su pico máximo dos meses después del parto; luego va bajando gradualmente, en un 10% aproximadamente de forma mensual.

De este modo, las hembras hasta los siete meses de preñez están en producción y, a partir del periodo de secado, se la pasa al grupo de vacas secas donde recibirán otro tipo de alimentación y sal mineral aniónica, sin mucho calcio. La nutrición de las vacas secas será menos proteica y más energética. Si por algún motivo baja la condición corporal de la vaca, 15 días antes de la fecha probable de parto, se intensifica la alimentación para que gane peso corporal.

COMMENTS