La molécula de glifosato, el herbicida más ampliamente utilizado en el mundo, fue descubierta por un químico suizo en 1950, mientras trabajaba para una empresa farmacéutica. Sin embargo, sus propiedades fitosanitarias no se identificaron con precisión hasta 1970, cuando un equipo de científicos, descubrió su potencial como herbicida.
El Glifosato como principio activo es un polvo blanco, inodoro, con una solubilidad muy, muy limitada, es un ácido que requiere de una formulación con una base, convirtiéndose así en una sal que lo vuelve muy soluble, importante para su amplio uso comercial.
El glifosato una vez formulado, es un herbicida no selectivo y sistémico, ampliamente utilizado para controlar malezas en la agricultura y otras áreas. Su acción principal es inhibir una enzima clave en la síntesis de aminoácidos aromáticos esenciales para las plantas, que interfieren la síntesis de proteínas, causando la detención del crecimiento y llevando a la posterior muerte de la planta.
Al ser un herbicida no selectivo, significa que puede afectar a cualquier planta que entre en contacto con él, a menos que sea una variedad modificada genéticamente para tolerarlo.
Absorción y traslocación
El glifosato se absorbe principalmente a través de las hojas de las plantas y se trasloca a través del sistema vascular, entre las células, penetrando la pared celular y el xilema que lo transporta a toda la planta, incluyendo raíces y brotes.
Los surfactantes (1) y coadyuvantes (2) juegan un rol fundamental para lograr los efectos de absorción (1) y traslocación (2), siendo la traslocación la más difícil de mejorar. Dentro de los surfactantes, los siliconados permiten la acción herbicida aún a pesar de lluvias imprevistas o frecuentes.
Está probado que la acción de los coadyuvantes es muy superior cuando los mismos ya están incorporados en la formulación.
Por dicho motivo, BIOSANITAS los ha incluido en sus fórmulas a través de la tecnología DROPTEC®, cuyos resultados son visibles y comprobables, traducidos en números fácilmente.
Interacción con el suelo
Dependiendo de los diferentes métodos de aplicación y condiciones climáticas como lluvia y viento, el glifosato puede tomar contacto con el suelo, pero se desactiva rápidamente, entendiendo que influyen para ello, 2 motivos principales:
- la formación de compuestos insolubles en unión con aluminio, hierro y calcio (presentes en el suelo).
- la acción de microrganismos presentes en el suelo que lo utilizan como fuente de fósforo.
Los tipos de formulación dominantes en el mercado paraguayo son:
- Con Isopropilamina 48%
- Con Dimetilamina 60,8%
- Con Potasio 66,2%
Los agricultores pueden elegir entre productos diferentes a base de Glifosato para el control de malezas en distintas etapas del cultivo. Con tantas opciones, es importante tener en cuenta que no todas las formulaciones de Glifosato se destinan a usos iguales.
Formulaciones y características
Conocer las características de cada una, es esencial para lograr un control óptimo de malezas. Si bien todas estas opciones contienen el mismo ingrediente activo (Glifosato), existen diferencias en las formulaciones que pueden influir en el control general de malezas.
La principal diferencia está dada por la concentración de ácido Glifosato en la formulación, pues dado que es dicho ácido el componente que tiene la función herbicida, su acción es más rápida y rotunda cuando su concentración es mayor.
Este es el caso del Glifosato Potásico (66,2%) CHEM UP FULL K, que genera ahorros por requerirse menor dosis, flete, almacenaje y menor cantidad de envases para su disposición final, siendo especialmente recomendado para desecación. Al ser agregado al caldo debe respetarse un pH hasta 5,5 y no menor a 3,5 para optimizar su rendimiento, con la ayuda de MULTIMATE, regulador de pH con color indicativo para su uso inteligente.
Se aconseja la desecación dentro de un esquema secuencial entre Glifosato Potásico, Paraquat o Glufosinato, o bien un esquema de doble golpe en mezcla con el 2,4 D.
El Glifosato Potásico es el elegido por las razones expuestas, pero se dificulta su mezcla con 2,4 D, motivo por el cual BIOSANITAS ha desarrollado: CHEM UP FULL K COMPATIBLE.
El Glifosato DMA (Dimetilamina) CHEM UP GOLD tiene una concentración menor (60,8%), es recomendado tanto para desecación como para su aplicación sobre cultivos RR, sin causar síntomas de fitotoxidad al cultivo y un buen control de malezas.
El DMA es, por naturaleza, químicamente compatible con el 2,4 D. Esta combinación aprovecha la acción sistémica del Glifosato con la acción hormonal del 2,4 D, asegurando un control más eficiente y amplio sobre malezas de hojas anchas y finas, difíciles y aún en estadío de desarrollo avanzado.
Con la suma de las propiedades de ambos compuestos, podrá disminuirse la dosis de ambos productos sin que decaiga la eficiencia en el control y sin causar fitotoxicidad en los cultivos, independientemente del ciclo de desarrollo.
Cuando se aplica como desecante el caldo debe mantener un pH de 3,5 a 5,5, mientras que si se aplica sobre cultivos el pH debería ser hasta 4.
El 2,4 D, aún en mezcla con Glifosato, mantiene su volatilidad, motivo por el cual se aconseja emplear su formulación como Microemulsión, BIOSANITAS ha resuelto esta limitación del 2,4 D y ofrece una concentración al 30% ME bajo la marca VENCEDOR 30 ME.
El Glifosato de isopropilamina (48%) CHEM UP, es una de las primeras formulaciones más extensamente utilizadas hasta que las anteriormente explicadas, se desarrollaron ofreciendo algunas ventajas diferenciales, aunque compiten las 3 en el mercado.
Es importante utilizar el glifosato de manera responsable, siguiendo las indicaciones de la etiqueta.
Cualquiera sea la formulación elegida, sigue siendo igualmente importante la forma de aplicación, por cuanto la misma determina también su grado de efectividad. En todos los casos, el orden debe ser:
- Agua limpia
- Regulador de pH, hasta alcanzar el pH recomendado
- Glifosato
- Antiespumante, si es necesario
- Aceite vegetal o mineral


