Más de 22.000 productores abandonaron la actividad en Paraguay. El stock bovino bajó de 13,4 a 12,8 millones de cabezas y el consumo interno cayó a 17,5 kg per cápita. Aunque las exportaciones crecen, la rentabilidad se concentra en grandes establecimientos, afectando empleo y economías rurales.
El sector ganadero paraguayo atraviesa uno de sus momentos más delicados de la última década, con una reducción sostenida de productores, caída del hato bovino y creciente concentración de la actividad en grandes establecimientos. Así lo advirtió el analista y productor Víctor Cortázar, quien señaló que este proceso está transformando la estructura productiva del país y generando impactos económicos y sociales en zonas rurales.
De acuerdo con sus estimaciones, más de 22.000 productores habrían abandonado la ganadería en los últimos años, debido a factores económicos, financieros y estructurales que afectan principalmente a pequeños y medianos actores del sector.

Menos productores, mayor concentración
El fenómeno central es la concentración de la producción. Aunque los pequeños y medianos ganaderos representan cerca del 76% del rodeo bovino nacional, la rentabilidad se concentra cada vez más en grandes establecimientos, con mayor escala, financiamiento y capacidad de negociación.
Cortázar destacó que cada establecimiento genera entre seis y siete empleos directos, además de sostener economías familiares. La salida de productores impacta directamente en el empleo rural y en la dinámica social del interior del país.
Caída del stock y menor actividad
El inventario ganadero cayó de 13,4 millones de cabezas en 2024 a unos 12,8 millones en 2025, una reducción superior a 640.000 animales en un año. Esta disminución también se refleja en la industria frigorífica, con menores niveles de faena en los primeros meses del año.
Exportaciones en alza, pero sin derrame
Las exportaciones de carne alcanzaron unas 355.000 toneladas, mostrando un leve crecimiento. Sin embargo, este aumento no se traduce en mejores ingresos para los productores primarios. Cortázar cuestionó la falta de distribución equitativa de los beneficios dentro de la cadena cárnica.
Presión económica y costos
Entre los factores que explican la situación se menciona la depreciación del dólar, que impacta en insumos, financiamiento y costos de producción. A esto se suman el aumento de gastos operativos, las dificultades de acceso al crédito y la alta competitividad del mercado.
Consumo interno en baja
El consumo de carne vacuna cayó de 20 a 17,5 kilos per cápita, lo que equivale a unas 12.000 toneladas menos. El aumento de precios limita el acceso de los consumidores y modifica los hábitos alimentarios.
Impacto social y desafíos
La concentración productiva reduce la distribución del ingreso, debilita economías rurales y disminuye la diversidad del sistema ganadero. Esto afecta la resiliencia del sector ante crisis climáticas o sanitarias.
El desafío actual es equilibrar competitividad e inclusión. Se plantean como soluciones el acceso al crédito, la asistencia técnica y mejoras en la transmisión de precios.
Mientras tanto, la ganadería paraguaya atraviesa una etapa de transformación profunda, con más exportaciones pero menos productores, marcando un cambio estructural en el país.

