Degradación del suelo y su impacto mundial

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a causa de las actividades antropogénicas hasta un 40% de los suelos está degradado, afectando a la mitad de la humanidad y al Producto Interno Bruto mundial (PIB) por un valor estimado a los 44 billones de dólares.

Ing. Agr. Laura Bona, gerente regional Sur América – Greenhas Group

Estos datos nos revelan que las pérdidas a nivel mundial a causa de la degradación del suelo, nos lleva a indagar más sobre este tema, que detalla el análisis de nuestra columnista, la Ing. Laura Bona.

DEGRADACIÓN DE LOS SUELOS
La degradación de los suelos se refiere a los procesos desencadenados por las actividades humanas que reducen su capacidad actual y/o futura para sostener ecosistemas naturales o manejados, para mantener o mejorar la calidad del aire y agua, y para preservar la salud humana.
Existen dos tipos de procesos de degradación de los suelos:

– Por desplazamientos: se producen como consecuencia del movimiento de las partículas del suelo, como en el caso de la erosión por agua y viento.
– Por degradación in situ: se originan por procesos de degradación física, como la compactación y la artificialización, o de degradación química, como acidificación, salinización, pérdida de materia orgánica y contaminación.

CAMBIO CLIMÁTICO Y SUELO
El cambio climático, afectando la pluviometría e incrementando las temperaturas, está aumentando las sequías, favoreciendo la desertificación y consecuentemente la pérdida de muchas áreas agrícolas.

El carbono tiene un papel importante y es el gran olvidado de la agricultura: el suelo, de hecho, es un gran regulador de CO2. Al incorporar materia orgánica al suelo se forman compuestos estables, capturando carbono que no va a la atmósfera a contribuir al efecto invernadero.

MEDIDAS PARA EVITAR LA DEGRADACIÓN DEL SUELO

Cultivo en camellones y cubierta de rastrojos: para los problemas de drenajes o déficit de agua (árido y semiárido). También el uso de yeso mejora los suelos, aumentando la captación de agua y la fertilidad por la presencia de azufre y calcio para las plantas.
Labranza conservacionista: hacer surcos de baja profundidad y siembras directas. Reciclar los residuos de cultivos para aportar materia orgánica
Control de cárcavas: ejecutar acciones agronómicas y estructurales con obras para evitar erosión hídrica.

Rotación de cultivos: para obtener una extracción más eficiente de los nutrientes y un mejor control de malezas y plagas.
Uso de fertilizantes químicos y orgánicos: para evitar salinización, fitotoxicidad y contaminación de aguas combinar con biofertilizantes, como compostas, lombricomposta y abonos fermentados que aportan materia orgánica y microorganismos.

Cultivo en franjas: con alternancia de bandas constituida de pastos y cultivos densos para proteger los cultivos, para evitar la erosión hídrica y cortar los vientos predominantes limitando la erosión eólica
Abonos verdes: para recuperar la fertilidad mediante el cultivo de leguminosas, que fijan nitrógeno, reducen la contaminación por nitratos y fósforo y secuestran CO2

SUELOS VIVOS

El suelo no puede ser considerado un sustrato de soporte y fuentes de nutrientes sino debe ser manejado como un medio de vida, que juega un rol trascendental para la producción agrícola.
Un suelo con un 1% de materia orgánica tiene 40 toneladas de materia orgánica por hectárea en los primeros 40 cm. En esta zona se encuentra la mayor actividad microbiana y el impacto de esa vida subterránea sobre los rendimientos productivos es enorme siendo que hay microrganismos que:
– Movilizan nutrientes (reciclan, liberan, capturan…).
– Mejoran la tolerancia de las plantas al estrés abiótico.
– Promueven el crecimiento (VGPR), produciendo fitohormonas (auxinas, giberelinas, citoquininas).
– Combaten patógenos.

Para mantener la fertilidad de los suelos y consecuentemente un buen potencial productivo, es importante por lo tanto cuidar la materia orgánica que juega un papel fundamental en regular la disponibilidad de los nutrientes, del agua y en mantener terrenos sanos, ricos en microrganismos benéficos para las plantas y antagonistas de los patógenos.

Por esta razón, Grupo Greenhas ha desarrollado Vit-ORG VG, un producto a base de extractos vegetales ricos en polisacáridos, aminoácidos y glicina-betaina, que mejora la estructuración, aumenta la C.I.C. y activa la flora microbiana del bulbo radicular. También, protege las raíces de la salinidad y estimula el metabolismo de las plantas.
Vit-ORG VG es un bioestimulante líquido que se puede aplicar en fertirriego solo o juntos con cualquier fertilizante mineral a lo largo de todo el ciclo del cultivo. Tiene pH neutro, baja c.e. y está permitido en agricultura ecológica.

Para planes de fertilización personalizada se puede contar con el equipo técnico de Ocean Quality, importador de los productos del Grupo Greenhas en Paraguay.

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